Estaban sin hablarse meses
y de repente,sonó el telefono.
A Julia le tembló el pulso,
y aunque,era un número desconocido,
supo que era él.
Julia con el corazón en la garganta cogio el telefono.
_¡Si!.Diga.Ella misma se oyo sobrecogida.Mierda,pensó,
ahora creera que estoy abatida por su marcha.
_¡Julia,soy Iván,solo te llamo para decirté que todo va bien.Estoy en
Brasilea.No tengo mucho tiempo para hablar contigo,tampoco se cuanto dinero tengo en el móvil en estos momentos.Pero,solo quería llamarté para decirte que estoy bien,para que no te preocuparás.Julia cuando llege a España tenemos que hablar.
_¡Julia,Julia....No te oigo,creo que hay interferencias!.¡Julia,sigues ahí!. ¡Juliaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No hubo ninguna interferencia.En cuanto,Julia oyó decirle,que no tenía mucho tiempo para hablar con ella,su oido se separó radicalmente del auricular.Pensó que todo se había perdido.En lugar de discutir con él,opto por pelear consigo misma.Se preguntaba:¿por qué le llamaba si no tenía tiempo de hablar con ella?.
Durante esos diez minutos al otro lado del auricular,aún seguía llamándola.Esta vez no dudo y Julia cogió el telefono otra vez.
_Si Iván había interferencias.No hay problemas,nos veremos a tu vuelta en España.
Como se arrepentiría después de todo esto.Mientras que Iván le ponía al día de sus acontecimientos en América.A Julia le empezaron a caer lágrimas.Las mismas lágrimas de siempre,ya reconocidas,viejas amigas.
Mientras pensaba mierda:¡qué egoístas que son los hombres y qué estúpidas somos las mujeres,siempre espearndo hasta el último minuto!.
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Resulta que no sólo las mujeres esperan.
ResponderEliminarYo llevo esperando algunos meses que parecen eternidades.
El individualismo resulta demasiado abrumador, sobretodo para aquellos a los que no nos importa ser penúltimos con tal de que las personas que queremos se alcen con el oro.